Sin embargo cuando todo parecía estar perdido aprecio un joven, quien después de examinar cuidadosamente la roca, acudió a los ingenieros y les informo que, no solo era posible, sino que el era la persona ideal para realizar tal labor. No contaba con la experiencia de los demás, pero estaba dispuesta a aceptar el reto por que intuía que la culminación exitosa de un proyecto de tal magnitud, colocaría su nombre en alto y su negocio prosperaría.
Al enterarse de las dificultades manifestados por los anteriores contratistas, el joven emprendedor afirmo con confianza: “se que no será tarea fácil, sin embargo, siempre he creído que si encaramos las cosas difíciles con arrojo y prontitud, las imposibilidades suelen resolverse por si solas” entusiasmados con so optimismo y al no tener otra opción, los ingenieros decidieron contratar al joven, no sin antes advertirle que si el trabajo no se terminaba en las dos semanas pactadas , no se le pagaría un solo centavo por el esfuerzo realizado.
Al día siguiente el joven acudió al lugar a estudiar mas detenidamente el inmenso peñón, buscando identificar el punto exacto donde enfocar todo su esfuerzo. Tras largo rato, el muchacho marco con un tizón uno de los lados de la roca y se dispuso a comenzar la tarea inmediatamente. Sabia que aquello no seria cosa de uno a dos días y que debía trabar arduamente si quería completar este encargo en el plazo convenido. Así que alisto su mejor mazo, desarrollo un plan de acción, organizo su horario de trabajo y comenzó la faena.
El joven tenia claro que a menos que pusiera manos a la obra a la mayor brevedad posible, todo su esfuerzo seria puesto en vano. Sin embargo, lejos de desanimarlo, el gran desafío que aquello suponía, pareció motivarlo a empezar prontamente y con mayor empeño su trabajo.
Día tras día venia con su mazo le propinaba cientos de golpes a la gigantesca roca asegurándose de concentrar todo su esfuerzo en el punto que había marcado desde el inicio. Y pese a que nada parecía estar sucediendo, ni se advertía progreso alguno, su voluntad nunca desfalleció y en ningún momento sucumbió a la tentación de cambiar el punto en el cual había decidido concentrar su esfuerzo.
...¡muy bien!...enfoque y perseverancia...dos cualidades maravillosas para el logro...
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